Dulces silencios que susurran en la noche
las tibias palabras que acarician su boca,
sabias lecciones perdidas en el tiempo
llegan cerrando las puertas del adiós.
Complejas sensaciones, emotivas razones,
letras, palabras, miradas y más.
Un ciclo termina al comenzar una idea
que alcanza al tiempo que dejamos atrás.
Completa esa noche de verano los silencios por decir:
Libres las penas, amantes en la historia.
No hay penas, ni hay glorias,
sólo sus vidas por vivir.
jueves 26 de enero de 2012
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